¿Que es el TOC?

¿Qué es el Tastorno Obsesivo Compulsivo?

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es un trastorno que se caracteriza por dos conjuntos de síntomas íntimamente relacionados: las Obsesiones y la Conducta de Seguridad (Compulsiones).


El ciclo contínuo del TOC

Pulsa las etiquetas de la izquierda para ver mas en detalle el ciclo Contínuo del TOC


¿Qué son los pensamientos intrusivos?

La llegada inesperada del visitante menos deseado!!


Estos intrusos, denominados cogniciones, se pueden presentar como impulsos, imágenes o sensaciones, los cuales provienen de eventos inapropiadas en momentos inapropiados, generalmente provienen de miedos, necesidades encubiertas, debilidades o vulnerabilidades de las personas.


Las personas en general solemos tener al día unos 60,000 pensamientos diarios,

los cuales pueden ser de naturaleza agradable, o desagradable,

donde aproximadamente el 95% de las personas que los reciben son capaces de tratarlos como el desperdicio mental que son, tendiendo a filtrar y separar los importantes de los no necesarios. Sin embargo, en las personas que no pueden despedirlos o seleccionarlos, estos pensamientos podrían transformase en una obsesión, disgusto o angustia que no pueden gestionar, cuando hablamos de pensamientos intrusivos desagradables, amenazadores o atemorizantes. 


La investigación titulada  “Puedes correr pero no esconderte: Pensamientos intrusivos en los seis continentes”  (You can run but you can’t hide: Intrusive thoughts on six continents) y publicada en el Journal of Obsessive-Compulsive and Related Disorders, encontró que la mayoría de las personas podría haber experimentado pensamientos indeseados persistentes (93.6% de los participantes)


El tener pensamientos intrusivos no sólo, no se considera patología, sino que, aún más, se entiende que puede tratarse de un fenómeno sano, beneficioso y adaptativo. Podría ser parte importante de la tan exquisita y distintiva creatividad humana, de la gran capacidad de generar soluciones novedosas a los problemas. 


No podemos evitar tener pensamientos espontáneos. No podemos dirigir nuestro cerebro a pensar solo en cosas en las que queremos pensar. Nuestros cerebros siempre están generando pensamientos espontáneos intrusivos. Éstos son útiles: nos ayudan a adaptarnos a nuestro entorno, y son importantes para la creatividad y la resolución de problemas. El pensamiento espontáneo también se ha relacionado con la salud mental positiva, o lo que se ha llamado “floreciente”. Y es probable que algunas personas tengan una tasa de pensamiento espontáneo mucho más alta que otras.  Si es tu caso, si tienes una mente creativa e imaginativa, debes considerarla un don del cual sacar provecho, tan solo tienes que aprender a manejarla.


¿Qué son las obsesiones?

 La idea que envuelve y sobrepasa a todas las demás ideas.


Cuando los pensamientos intrusivos se vuelven, muy negativos, perturbadores, extraños desagradables o inquietantes, se vuelven inmanejables, repetitivos, la persona quiere controlarlos, eliminarlos, es cuando consideramos que empiezan a tomar la calidad de obsesión.

Dado que se puede tener y sentir una intensa preocupación por cualquier asunto, la lucha por eliminarlas puede hacer que se vuelvan paralizantes, severos y estén constantemente presentes.


Los pensamientos intrusivos no deseados pueden ser muy explícitos, y muchas personas se sienten avergonzadas y preocupadas por ellos, y por lo tanto los mantienen en secreto (Winston & Seif, 2017).


Es  común en el TOC, tener pensamientos que uno considera vergonzantes, que sabe que no son suyos y  que uno no sepa explicar que sabe que no son ciertos, pero la duda le hace dar valor a ese pensamiento.  Esto hace que sea difícil pedir ayuda y ocurre con mas agravio si la obsesión es sobre una temática poco o nada aceptada por la sociedad.


Esto se debe a la metacognición realizada de una manera disfuncional, el pensar sobre lo que yo pienso, es interpretar o juzgar lo que uno piensa, es lo que vuelve al pensamiento intrusivo desagradable en un componente obsesivo aversivo. La idea de que somos lo que pensamos, los lleva a interpretaciones muy desajustadas de la realidad. En el momento de verlo como una amenaza o peligro, es cuando se convierte en obsesivo.


Algunas personas se sienten responsables por lo que piensan o sienten, teniendo la idea errónea de que por pensar varias veces algo es más probable de qué suceda. Desde un punto de vista de las variables cognitivas, estas personas poseen esquemas disfuncionales exagerados. 


Lo que las personas suelen intentar hacer en estos casos, es controlar, intentar suprimir o eliminar estos pensamientos. Desafortunadamente, como muchos estudios han demostrado, la supresión de pensamientos no funciona (Wegner y cols, 1987, Wegner, 1994, Salkovskis y Reynolds, 1994, Wegner y Gold, 1995, Patrie y cols, 1998,  , Wenzlaff y Wegner, 2000, Marcks y Woods, 2005).


La reiteración de la anulación del pensamiento, el malestar tan alto que genera dicha imposibilidad, es lo que lo multiplica, dando más consistencia, credibilidad, y por tanto, lo convierte en obsesión.


Las obsesiones se clasifican comúnmente en subtipos entre la comunidad TOC para ayudar a realizar un diagnóstico diferencial lo más ajustado posible, tanto al modelo cognitivo de la persona, a su procesamiento de la información, a las carencias afectivas de las que parte, es decir nos ayuda a ir identificando aspectos que subyacen a las obsesiones.


 Las más comunes son:

  • Necesidad de orden y simetría.
  • Miedo a la suciedad o a la contaminación por gérmenes.
  • Duda excesiva.
  • Miedo a pensamientos pecaminosos o malos.
  • Miedo de cometer un error.
  • Miedo a lastimar a otra persona
  • Pensar en actuar inapropiadamente o gritar obscenidades.

Los pensamientos intrusivos no deseados pueden ser muy explícitos, y muchas personas se sienten avergonzadas y preocupadas por ellos, y por lo tanto los mantienen en secreto (Winston & Seif, 2017).


La Emoción

Tras recibir un pensamiento, éste activa una emoción. En este caso son emociones básicas muy desagradables y la mezcla de éstas, pueden dar lugar también a estados diferentes a los que a continuación enumeramos. 


 Frustración, miedo, ira, y asco. Estos estados emocionales de los que hablamos fomentan o desarrollan la credibilidad en el individuo, dándole más realismo al pensamiento. De ahí que la persona se vea envuelta en una activación emocional tan alta que le impida racionalizar el pensamiento, disminuyendo también la función ejecutiva de la toma de decisión.


 Esa enervación emocional puede llegar incluso a anular el procesamiento de la información externa que le llega desde los órganos de los sentidos que se ven completamente anulados, y la persona se deja llevar por su estado emocional.

Dependiendo de la intensidad que cobren sus emociones, la persona contará con mas o menos recursos de afrontamientos. Es decir, mayor necesidad de hacer conductas de seguridad.

Podemos ver como las emociones son: por un lado, el desencadenante y por otro el mantenedor del trastorno.


¿Qué es la Compulsión o Conducta de Seguridad?

Es un calmante adictivo para el dolor mental que a su vez genera más dolor tras el efecto calmante instantáneo del momento de la realización, pero qué a largo plazo, intensifica su malestar.


Son conductas repetitivas, resolutivas 

y preventivas denominadas de Seguridad, pues en el momento de llevarlas a cabo, la persona siente un alivio del malestar ansiedad, miedo, culpa, asco ... que le aleja de ese malestar del momento, por otro lado, se convierte en el problema de su día a día, debido al alto tiempo que le ocupa a la persona. Esto la convierte según la OMS en la décima patología más discapacitante que existen a nivel mundial. 


Pondremos unos ejemplos de estas conductas de seguridad:


  • Debatir consigo mismo sobre la obsesión.
  • Ritual mental como contar, buscar un pensamiento que neutralice al de la obsesión, decirse frases de manera segura etc…
  • Hacer evitaciones de situaciones, lugares o personas que puedan ejercer de activadores de los pensamientos contra los que se lucha.
  • Comprobarse a sí mismo u otros para asegurarse de que no se haya hecho daño.
  • Reasegurar con terceros para comprobar así, si es cierto o no el pensamiento.  
  • Sentir obligación intensa de realizar una acción.
  • Comprobar, limpiar, colocar, etc… con el objeto de calmar la ansiedad y no por otro motivo.

Todas aquellas conductas que ayuden a la persona a calmar su malestar, están más vinculada la acción con la necesidad de regular la ansiedad que a cualquier otro motivo aparente. 


En algunos pacientes tanto la obsesión como la compulsión juegan el mismo papel, de ahí que se lleguen a confundir y su delimitación se suele complicar a la hora del tratamiento. Es el caso de aquellas personas que no tienen conductas físicas manifiestas, sus compulsiones son mentales.


Cuando esto ocurre la comunidad denomina este tipo de TOC,  como TOC PURO. Las personas cuyas compulsiones solo son mentales en general tienen más difícil su diagnóstico, puesto que ni el propio afectado puede detectar que está teniendo compulsión


Alivio

Aunque se describe un alivio en la ansiedad después de la conducta de seguridad, este siempre es temporal. Algunas personas también nos describen que en realidad no es un alivio como tal, sino una sensación similar suficiente para conformarse. Lo cierto es que la ansiedad no desaparece completamente, de manera que, no tiene valor beneficioso hacer esta conducta, pues solo se consigue alimentar y dotar de credibilidad a la obsesión. Este círculo se producirá una y otra vez probablemente agravando la situación cada vez más.


Es importante tomar consciencia de esto y pedir ayuda profesional.


CONVERSANDO SOBRE EL TOC

El diagnóstico del TOC

La presencia de los anteriores conceptos, Pensamientos Intrusivos, Obsesiones y Conductas de Seguridad, (Compulsiones), junto con un componente emocional totalmente desajustado, nos lleva a un diagnóstico de TOC, y por tanto a un sufrimiento constante.


Es una patología que no respeta edad, ni condición mental, física (embarazo, enfermedad terminal) o social. Puede aparecer en cualquier etapa de la vida. Su aparición está vinculada principalmente a situaciones altamente estresantes, siendo muy común en el periodo adolescente. La mente de la persona vuela hasta límites insospechados, generando situaciones en algunos casos inexistentes imposibles de gestionar.


No existe una única causa para desarrollar un trastorno obsesivo compulsivo. Se estudia una posible predisposición genética, pero también se contemplan otras cuestiones ambientales.

A nuestro entender podemos encontrar factores, biológicos, genéticos, cognitivos (procesamientos de la información) y conductuales, (condicionamientos), culturales, traumáticos y regulación emocional (apego inseguro). Existe una alta correlación entre alta capacidad y TOC.


Un equipo de investigadores encontró que un pequeño grupo de niños que habían sufrido infecciones por estreptococos en sus fauces desarrollaron TOC, tics y otros síntomas conductuales en forma abrupta tras dichas infecciones (Swedo et al, 1998). A este subtipo de TOC post-infeccioso se lo llamó en inglés P.A.N.D.A.S (Pediatric Autoinmune Neuropsychiatric Disorder Associated with Streptococcus) implicando factores infecciosos Esta afección está aún bajo revisión.  


Tambien dedícó tiempo a este estudio Luisa Lázaro García, psiquiatra Consultor Senior y Jefe del Servicio de Psiquiatría y Psicología Infantil y Juvenil del Institut Clínic de Neurociències del Hospital Clínic de Barcelona. Doctora en Medicina por la Universidad de Zaragoza y Master en Gestión Hospitalaria por la Universidad de Barcelona. Profesora Agregada de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona. Actualmente es Investigadora del Institut d’Investigacions Biomédiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS), Miembro investigador del grupo IV del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM). 

Tomarlos como una sugerencia de la mente que recoge la información del entorno y tiene problemas para ordenarlas en el cerebro, es uno de los pasos para tomar distancia emocional con ellos y que de esta forma relacionarse con ellos no nos cause dolor y estos pierdan fuerza.

Hay evidencia del beneficio de la aceptación de estos como alternativa a la supresión de los pensamientos y la persona puede ser instruida para la aceptación.


Estos resultados pueden estar relacionados con procesos cognitivos subyacentes involucrados en el TOC. Sin embargo, aceptar los pensamientos puede ser más difícil para las personas con TOC. La "duda patológica" que acompaña al TOC puede dificultar que una persona con TOC distinga los pensamientos intrusivos "normales" como los experimenta la mayoría de las personas, haciendo que "sufran en silencio, se sientan demasiado avergonzados o preocupados de que se les considere locos".


En nuestra experiencia clínica hemos podido comprobar como en algunos casos este trastorno sirve de contención emocional de otras patologías base más intensas, en ese caso podemos ver al TOC, como lo menos malo, de lo malo, pese a que la persona en el momento de padecer el trastorno, llega a ser tan devastador, que no sea consciente de esta elección, no se opta voluntariamente a ella. Es un proceso automatizado que realiza el cerebro para protegerse de lo que considera amenazante.


Ejemplo: paciente de 35 años, con agresiones físicas y psíquicas por parte de la madre desde pequeña, presenta un TOC, supersticioso mágico en torno a su madre. El TOC le ayuda a protegerse, y regularse emocionalmente, donde a la larga se convierte en el problema.

La probabilidad de que los pacientes que sufren de trastorno obsesivo compulsivo actúen sobre esos pensamientos es baja. Los pacientes que sienten que esos pensamientos están atacando sus valores (son egodistónicos) y una intensa sensación de culpa, ansiedad vergüenza y malestar por estos   son diferentes de aquellos que realmente actúan sobre ellos.  

 

Aunque actuar sobre estos pensamientos intrusivos no es lo común, puede que debido al comportamiento compulsivo para poner a prueba que hay verdad dentro de los pensamientos. Cuando un paciente con TOC   está atrapado por la obsesión, el ciclo de compulsión del TOC y se ha angustiado excesivamente, buscan pruebas de si serán ciertos sus pensamientos de manera que si su obsesión gira entorno a si es o no homosexual, éste buscará pruebas al tener relaciones sexuales con alguien de su mismo sexo. Esto solo causa una angustia severa, ya que estas comprobaciones quieren dar al paciente la prueba inequívoca de que son los pensamientos que temen ser. 


Las personas sin conocimiento sobre el TOC pueden reforzar el estigma precipitándose a conclusiones equívocas e injustas con el paciente.  Creer que tener un pensamiento intrusivo está relacionado con un riesgo potencial, solo agravará el sufrimiento del paciente que realmente no actuará sobre la obsesión. Buscar ayuda antes de que   los pensamientos sean severos, minimiza el impacto.

Las emociones dentro del TOC se convierten tanto en la causa del mismo como en la consecuencia, es decir, “La ansiedad es el problema principal, pero también la consecuencia”.


Las emociones más presentes, determinan el tipo de obsesiones, cómo por ejemplo, la culpa, la responsabilidad, el asco, la vergüenza... esto nos ayuda a poder entender la mente de la persona y poder entender los procesos cognitivos, y las redes de memoria asociadas. Existe un desbordamiento emocional tan alto, que impide a la persona el poder autorregularse, provocando las obsesiones y por tanto las compulsiones.


Las emociones juegan en todo el proceso un papel principal, ya que solemos decir que cuando existe un componente emocional alto, lo emocional secuestra lo racional, inhibiendo una visión más realista de los acontecimientos presentes, llegando anular la función de los órganos de los sentidos. La duda los incapacita, se anula la función ejecutiva, por tanto, se les imposibilita la toma de decisiones y por tanto en algunos casos los paraliza. Se ven atados a una realidad inexistente de donde no pueden salir.

Diagnóstico Diferencial y Comorbilidad

MUY IMPORTANTE!!


Debemos de tener cuidado a la hora de diagnosticar un TOC, ya que tanto las obsesiones como las compulsiones, son la base de muchos trastornos psíquicos, como la Ansiedad Generalizada, la Bipolaridad, el Trastorno de Estrés Postraumático, Trastornos de Personalidad, Depresión… 


Ocurre como en el caso de la fiebre en la patología física, son síntomas, no definen el trastorno, de ahí qué tenemos que conocer bien en profundidad lo que significa un Trastorno Obsesivo Compulsivo para poder diagnosticarlo.


La importancia de una buena calificación diagnostica radica más que en el nombre o etiqueta, en la búsqueda de un tratamiento efectivo, adaptado a la sintomatología que ayude a mejorar el síntoma.

Los trastornos o rasgos que más se llegan a confundir con TOC, y por tanto dificultan el diagnostico son:


  • Trastorno de Personalidad. 
  • Enfermedad pediátrica neuropsiquiátrica autoinmune asociada a infección por estreptococo. Pediatric Neuropsychiatric Disorders

        Associated with Streptococcal. (PANDAS)

  • Durabilidad de los síntomas.
  • Momento de aparición de los síntomas frente a otra patología.
  • Clarificar los síntomas si son egosintónicos o egodistónicos.
  • Identificar claramente entre obsesión y compulsión
  • Diferenciar de otros trastornos de ansiedad, como la generalizada
  • Diferenciar de una psicosis. Reconocer irracionalidad de pensamientos. Introspección alta, baja o nula.
  • Traumas y trastornos disociativos implicados. (TEP)
Fobias de impulsión

Otro aspecto importante es diferenciar las fobias de impulsión


¿Qué es ese miedo tan punzante?


La fobia de impulsión es un síntoma, no un síndrome, y no un subtipo de TOC, y como tal síntoma puede aparecer en diferentes trastornos psíquicos, casi siempre será:

  • Trastorno obsesivo compulsivo
  • Trastorno de ansiedad generalizada
  • Estados de estrés pos-traumáticos
  • Algunos estados depresivos

Este tipo de miedo es hacia uno mismo en realidad. Temor a perder el control y cometer un acto no deseado. Los pensamientos intrusivos en esta ocasión desgraciadamente no suelen ser anodinos por lo que el miedo a cometerlos pone al individuo en una situación de ansiedad y sufrimiento que le hacen perder su calidad de vida. Encuentra como estrategia evitar situaciones que sean disparadores, pero esto es un refuerzo para la fobia al igual que para una obsesión se convierte en una compulsión que empeora el síntoma.

Afortunadamente existe tratamiento y este irá vinculado al trastorno subyacente.


Algunos tipos de FOBIAS DE IMPULSIÓN:

  • Temor a perder el control y hacerse daño a uno mismo, incluso llegar a suicidarse.
  • Temor a perder el control y perder la cordura.
  • Temor a hacer daño a alguien querido.

COMORBILIDAD

Por lo general, el individuo intentará todo lo posible para evitar abrumarse, combatiendo estos pensamientos con una lucha ineficaz que solo favorece la perpetuación de los mismo. Todo esto se reduce a concentrarse en los pensamientos, buscar cualquier cosa con que poder comparar y buscar pruebas de que estos pensamientos son ciertos o no.


La comprobación en cada pequeño detalle, las similitudes se encuentran fácilmente y se ven erróneamente como prueba de que estos pensamientos significan algo. Pensar en algo sexualmente a menudo creará una sensación de atracción o excitación basada en el hecho de que es sexual. El punto aquí es que las personas que sufren obsesiones nunca desearían actuar sobre los pensamientos por placer y solo están pensando en ello para probarse a sí mismos o si simplemente es un pensamiento aleatorio.

Estas obsesiones pueden estar o no relacionadas con el trastorno obsesivo compulsivo, por lo que se recomienda una evaluación por un profesional. 



Modelos Explicativos del TOC

Son modelos que ayudan a explicar el funcionamiento de la mente, dando explicación tanto a la causa como al modo de resolver los síntomas que aparecen y se desarrollan dentro del TOC. Se refiere concretamente al procesamiento de la información distorsionado.

Incidencia del TOC

Entre 2% y 3% de la población

Gravedad

Entre las mas discapacitantes

¿A quien afecta?

 Afecta por igual a hombres y mujeres

¿Afecta a niños?

Afecta a todas las edades, incluidos niños y adolescentes

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